Es la presencia de parches y manchas purpurinas en la piel, órganos y en las membranas mucosas, incluyendo el revestimiento de la boca.
Las púrpuras no trombocitopénicas pueden deberse a:
· Amiloidosis
· Trastornos de la coagulación sanguínea
· Citomegalovirus congénito
· Síndrome de rubéola congénita
· Fármacos que afectan la actividad plaquetaria
· Vasos sanguíneos frágiles (púrpura senil)
· Hemangioma
· Inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis), como la púrpura de Henoch-Schoenlein
· Cambios de presión que ocurren durante un parto vaginal
· Escorbuto
· Uso de esteroides
La púrpura trombocitopénica puede deberse a:
· Fármacos que impiden la formación de plaquetas
· Púrpura trombocitopénica idiopática (PTI)
· Trombocitopenia neonatal inmunitaria (puede presentarse en niños cuyas madres sufren de PTI)
· Meningococemia, un tipo elevado de púrpura
· La púrpura ocurre cuando se juntan pequeños vasos sanguíneos o dejan escapar sangre bajo la piel.
Cuando las manchas de púrpura son muy pequeñas se denominan petequias y las grandes se llaman equimosis.
Las plaquetas ayudan a la coagulación de la sangre. Una persona con púrpura puede tener conteos de plaquetas normales (púrpuras no trombocitopénicas) o conteos plaquetarios bajos (púrpuras trombocitopénicas).


